sábado, 7 de julio de 2012

AbriendoIdeas Salidas

Música: 

"Cuatro Payasos Muertos"


Esta banda surgida del caos post 2001 ha generado un interesante proyecto musical. Que involucra dos aspectos fundamentales, por un lado un estilo casi ecléctico, que recorre desde el rock pesado, a variantes de ska y un sentimiento punk con letras de alto contenido social. Combinado con una estética de "Circo Decadente", casi cómo una sátira del sentir social, que transita entre las máscaras y caretas para ocultar las angustias y a la vez la condensación de una atmósfera que raya con lo ridículo y lo inestable.

La verdad cuando me hicieron llegar algún material de ellos quedé gratamente sorprendido por esas guitarras potentes y distorsionadas, que invaden de energía y a la vez por esas líricas que conmueven ante el dolor de la cruda realidad. 

Esa diversidad de estilos que caracteriza a este grupo demuestra también la formación musical y cultural de estos artistas que permiten que el público pueda disfrutar en distintos niveles, defendiendo sobre todo la calidad y originalidad.

Cuatro Payasos Muertos se presenta el 14 de Julio en PANA ROCK (Mariano Acosta 13), presentando su segundo disco, una buena oportunidad para disfrutar de su música.



Lo Bueno: Ver a una buena banda con un proyecto muy original.


Lo malo: Es un lugar con poca capacidad, así que a sacar las entradas.


Lo que lo hace único: Esta banda brinda muy buenos shows y se puede vivir una experiencia distinta a lo que ofrecen otras bandas, tanto por su música como por su estética.


Lugar: PANA ROCK (Mariano Acosta 13) 14 DE JULIO.


Para conseguir entradas escribir a: info@cuatropayasos.com.ar
Para escuchar más sobre Cuatro Payasos Muertos pueden ingresar a su MySpace: http://www.myspace.com/cuatropayasosmuertos y sitio web oficial: http://www.cuatropayasos.com.ar/gral.html

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TEATRO:


"Hubiéramos hecho Hamlet"


 

José Ignacio Serralunga se permite echar una mirada burlona y por momentos caustica sobre el oficio teatral (el suyo propio, lo que equivale decir que se ríe de sí mismo) haciendo extensiva esta visión a ese inefable territorio tan caro a los teatristas de vocación llamado, nadie recuerda muy bien porque, teatro independiente. Es casi una experimentación hecha obra.


Una y otra vez la obra sorprende y divierte sin concesiones previsibles ni efectistas. Eludiendo intenciones psicologistas o cripticas, tan de moda en la dramaturgia actual, Serralunga apuesta a lo simple: divertir, entretener y hacer reír, pero con inteligencia y singular estilo, lo que compone:



"Una comedia apenas ligeramente soez."




Lo bueno:Obra para entretenerse y también para abrir la cabeza.



Lo malo: Las entradas están un poco saladas.



Lo que lo hace único: Ganadora del 2º premio del concurso nacional de teatro de humor organizado por la biblioteca Hueney y el Instituto Nacional de Teatro.


Lugar:

ABRE TEATRO / CLUB DE ARTE
Elpidio González 2764 - Villa del Parque
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 4582 0787
Web: http://www.clubdearte.blogspot.com
Entrada: $ 30,00 - Sábado - 20:00 hs - Del 07/07/2012 al 30/08/2012

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Humor: 

"Cómico 5"



"COMICO 5", el espectáculo de humor y stand up más aclamado, protagonizado por Peto Menahem, Martín Rocco, Dan Breitman y Martín Pugliese. Se presentan en Sala Pablo Neruda del Paseo La Plaza. Una gran combinación de distintos estilos de humor, con grandes comediantes y temáticas para todos los gustos. Para pasar un buen momento.



Lo bueno:Disfrutar de un buen momento a pura risa y comedia, para disfrutar y divertirse.


Lo malo: Las entradas están un poco saladas.


Lo que lo hace único: Una combinación de cómicos cuyo éxito y calidad está probado por más de 5 años de espectáculos.


Lugar: Paseo La Plaza Av. Corrientes 1660, Sábado 00:30. http://www.paseolaplaza.com.ar/




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Arte Plástico:


 "Arte Latinoamericano en el Malba"



El Malba - Fundación Costantini es un museo dedicado al arte latinoamericano del siglo XX. Reúne pinturas, esculturas, dibujos, grabados, collages, fotografías, instalaciones y objetos de artistas desde México y el Caribe hasta la Argentina. 



Esa misión de origen de este museo se ve plasmada en su colección permanente donde se encuentran obras desde las primeras modernidades y vanguardias hasta las producciones más contemporáneas de las últimas décadas del siglo XX. 



Artistas como Xul Solar, Pettoruti, Tarsila Do Amaral, Berni, Diego Rivera, entre otros, forman parte de esta colección que nos muestra un panorama general del arte latinoamericano, con la posibilidad de acercarnos y acceder a las obras de estos grandes pintores. Todo disponible allí para disfrutarlo.


Lo bueno: Poder disfrutar de una gran colección de arte, con una gran variedad de obras y artistas.


Lo malo: Esta colección se combina con las exposiciones temporales que pueden o no ser del gusto del visitante.


Lo que lo hace único: Tener la posibilidad de ver la obra de todos estos grandes artistas en un único lugar, es casi una mirada panorámica del arte latinoamericano.


Lugar: Malba Av. Figueroa Alcorta 3415

Horarios:
De jueves a lunes y feriados
de 12:00 a 20:00.
Miércoles hasta las 21:00. Martes cerrado.

viernes, 6 de julio de 2012

AbriendoIdeas Cine

En este caso voy a realizar un apartado en esta sección para hablar de una serie que me está volando la cabeza:




GAME OF THRONES



Esta es una serie fantástica medieval basada en la saga de la saga de libros "Canción de Hielo y Fuego" de George R.R. Martin y producida por HBO.

Me conquistó desde el primer momento en que la vi, no sólo por el gran despliegue de recursos visuales utilizados, que son realmente impactantes, sino también y sobre todo porque tiene una historia excepcional. En esta serie se cuenta los sucesos de un mundo fantástico dividido en reinos con fuertes conflictos entre sí, que entran en conmoción ante algunas muertes inesperadas y sospechosas.  La profundidad de ese mundo incluye la creación de razas, de seres fantásticos completamente diferentes, la creación de culturas con todos los componentes que las integran, incluyendo lenguajes, símbolos, y una historia preexistente, de linajes y leyendas.


Sin embargo todos estos hitos que se suceden en los reinos vinculados a la hipocresía, la traición y la búsqueda del poder, ignoran lo que sucede en un bosque lleno de magia, apartado de la civilización por un muro gigante y custodiado por una guardia, donde se están gestando cambios que pueden acabar con el mundo cómo se lo conoce.


Lo que hace que esta serie sobresalga de la normalidad es la generación de una historia cargada de fantasía, pero dentro de la cual se descubren situaciones de alta complejidad humana, los miedos, angustias, dolores que viven los personajes contienen un desarrollo magistral por parte del escritor, que hacen que los espectadores sean cautivados y se vean conmocionados por esa angustia propia de la humanidad. 


La historia involucra también mucha acción y suspenso, ya que se emplean en ella recursos que sorprenden a cada paso con respecto a la trama, lo inesperado y original nos colocan sorpresa a cada instante. Nos vemos tan cautivados por lo que allí sucede que el momento de ver la serie se convertía para mí en un trance de una hora con la mirada pegada a la pantalla, atento a cada detalle.

Muchos intentarán comparar esta serie con obras como "El señor de los Anillos", sin embargo son historias y formas de escritura completamente distintas. En el caso de Game of Thrones los grandes sucesos devienen de decisiones humanas y no tanto por el ámbito de la fantasía, que igualmente está allí presente, que acecha y conquista.


Recomiendo no sólo la serie, sino también los libros de esta saga que hasta ahora en el paralelismo tienen muchas más similitudes que diferencias. Incluso Martin ha guionado muchos episodios de la serie y genera una permanente supervisión para que no se tergiverse la historia original.

Desde el aspecto de la estética hay una manejo genial de las imágenes y de desarrollo de estos ambientes maravillosos llenos de magia, pero también con la oscuridad propia del sufrimiento que muchos personajes deben llevar.


Las actuaciones son también destacables, con actores no muy conocidos en la previa, pero que con esta serie han adquirido lugares de prestigio. Desarrollando personajes con una complejidad y profundidad únicas.

Para algunos podré sonar drástico, pero para mí es la mejor serie de la historia, nunca me vi tan cautivado por una serie cómo en esta oportunidad. De lo que estoy seguro es que quedará grabada para siempre en sus espectadores y cómo fenómeno, incluyendo la posibilidad de una cercanía a lo que han generado sagas cómo Star wars o Star Trek en sus fanáticos, una devoción permanente.


jueves, 5 de julio de 2012

AbriendoIdeas Bizarro



Hoy en el jueves bizarro les voy a dejar un cuento mío en tono de humor, ahí va...

El mejor jugador del mundo. 


Por Gustavo E. Rosatto 


Muchos hablan de quien fue el mejor jugador, Maradona, Pelé, Messi, pero ninguno se comparaba con el gran Teté Contreras. ¡AHH! ¡Qué jugador! Para quienes lo vimos imposible olvidarlo, él fue y será el mejor del mundo. 

Aún recuerdo el día que debutó ahí en Cambaceres, yo estaba en la tribuna y ya se murmuraba que iba a jugar un pibe que era promesa y cuando lo vi entrar supe que iba a ser GRANDE, sobre todo, porque tenía 15 años y ya medía cerca de 1,85m. 

Pero ojo que su altura no le sacaba habilidad, me acuerdo que desbordó por la banda derecha con unos enganches endiablados, haciendo delirar a toda la hinchada. La gente ya intentaba corear su nombre, pero como no sabían bien quien era se limitaban a aplaudir. Tres goles metió en ese partido y todavía no habían pasado los cinco minutos. Y cuando arrancaba para el cuarto amagando en el borde del área, recibió la marca férrea del Ascenso, una patada a la mandíbula del zaguero central que lo sacó del partido… en camilla. 

Ah sí, ese era el problema del Teté, atraía las patadas. No se sabe muy bien si por su habilidad o simplemente por su cara de gil, pero algo había que lograba que los rivales sacaran turno para dejarle los tapones clavados en la sien. Incluso me acuerdo en un partido contra Luján en que tuvieron que detener al lateral de su propio equipo cuando intentaba acertarle una patada desde atrás. 

Todos le querían pegar al Teté y lo peor es que la mayoría lo lograba. Al final logró jugar los noventa minutos, a lo largo de todo el campeonato. Jugaba un rato y después pasaba diez meses lesionado. Sabiendo que él iba a jugar los suplentes ya calentaban desde antes de que empiece el partido, junto con los camilleros. Y pobre cómo cobraba, era casi un hito que todo futbolista debía pasar pegarle a Contreras, los chicos en vez de autógrafos se acercaban y lo castigaban en los tobillos. 

Era un símbolo, fue muy famoso en esa época, todavía recuerdo esa campaña publicitaria que hizo para las canilleras “Chocón”, fue muy reconocida, lástima que en la cancha no le funcionaran, porque los rivales buscaban siempre las zonas desprotegidas. Pensar que después quedó en el olvido, yo todavía tengo un poster de él autografiado, en realidad era una radiografía, las regalaba porque tenía muchas. 

¡Pero que jugador que era!, esos dos minutos que podía jugar la rompía y después bueno… lo rompían a él.

Copyright 2012 Gustavo Eduardo Rosatto

miércoles, 4 de julio de 2012

AbriendoIdeas Relatos



Andar 



¿Qué nos mueve? 

Serán la pasión, el amor, el odio. 

Será la incertidumbre o sólo la locura. 

El deseo inevitable de futuro 

o el miedo de volver al pasado. 

La belleza, la dicha o la melancolía. 

La costumbre o la alegría. 

Un empujón ajeno, el sueño de lo irreal. 

La sorpresa, el miedo o solamente el placer del movimiento.



Gustavo Eduardo Rosatto Copyright 2012



Represión 



La pequeña llama es enjaulada por la mente. Salta empujada por el odio al rincón más oscuro, y pensar que fue una vez líder en ese lugar donde la razón manda. 

Se agita con fuerza incalculable, pero es atraída por los mares del olvido.

Es alojada junto a sueños inconclusos, pesadillas y recuerdos que no se quieren revivir. 

Con el tiempo se va apagando hasta que queda una insignificante ceniza, que puede sin embargo generar incendios feroces que arrasen con todo lo que la rodea. 

Después de la tormenta siempre llega la calma, pero siempre puede volver a llover.

Inconsciente eterno desborda mente frágil.


Gustavo Eduardo Rosatto Copyright 2012

martes, 3 de julio de 2012

AbriendoIdeas Libros

"El Alquimista y otros relatos" 

de H.P. Lovecraft


Este libro es una excelente compilación de cuentos de H.P. Lovecraft, en el que se puede observar la variedad, temática y la imaginación de este autor. Recomiendo más allá de este libro leer alguna de las obras porque se van a sorprender. Sobre todo porque fué uno de los precursores de lo fantástico y de lo extraordinario junto a Edgar Alan Poe.


En estos cuentos se produce una mirada a lo desconocido, a lo extraterrenal, a los mitos. Se construyen en estas historias imágenes de una imaginación extraordinaria. Una danza de fantasmas sobre un lago que comienza a desaparecer, un ser de otro mundo que habita en la mente de un hombre, el misterio, lo onírico, las angustias de lo desconocido, todo eso salió de la mente de Lovecraft y disponible para nuestro deleite.


El estilo de Lovecraft transita por el ámbito de lo macabro, de lo oscuro. Seres con un profundo miedo o dolor que se ven superados por lo fantástico.  Al leerlo uno siente que comienza a ser cubierto por una oscura nube que nos va arrastrando hacia la historia, que nos atrapa y crea sensaciones en nuestra mente muy distintas a lo que se lee usualmente. Uno siente el ocaso muy cercano en estos relatos, hay una fina linea en ellos entre la perdición y la esperanza, todo se conmueve y aparenta estar a punto de derrumbarse, esa desolación en que viven los personas llega muy profundo y conmueve.

En comparación con Poe, Lovecraft le deja mucho más espacio a lo extraordinario, que no aparece cómo un detalle o un final sorpresivo, sino que compone la historia misma. Hay un gran uso de leyendas y mitos de diversas culturas, combinados, retocados y plasmados en los cuentos de este autor.

Cthulhu, una de las creaciones de Lovecraft.


Un detalle a tener en cuenta y que atenta en algunos relatos sobre la obra de Lovecraft es un componente racista, considerando la existencia de una raza superior, ese aspecto que denigra la obra de este autor puede observarse en la descripción de algunos personajes casi como infradotados, reflejando todos los prejuicios del autor. Particularmente esta faceta no se observa en esta compilación particularmente, pero puede ayudar a entender algunos aspectos de estas historias.




Mejores Cuentos:


"El pantano de la luna"

"El color que cayó del cielo"

"Mas allá del muro del sueño"

"ÉL"



Mejor momento para leerlo:

Cuando uno quiera disfrutar leyendo, compenetrarse con las historias y vivir sensaciones diferentes. Puede leerse tranquilo transportándonos a los mundos que este autor crea, para sentarse en un sillón con un buen café y rendirse a las palabras.




Les dejo uno de los cuentos:

El pantano de la luna




Denys Barry se ha esfumado en alguna parte, en alguna región espantosa y remota de la que nada sé. Estaba con él la última noche que pasó entre los hombres, y escuché sus gritos cuando el ser lo atacó; pero, ni todos los campesinos y policías del condado de Meath pudieron encontrarlo, ni a él ni a los otros, aunque los buscaron por todas partes. Y ahora me estremezco cuando oigo croar a las ranas en los pantanos o veo la luna en lugares solitarios.

Había intimado con Denys Barry en Estados Unidos, donde éste se había hecho rico, y lo felicité cuando recompró el viejo castillo junto al pantano, en el somnoliento Kilderry. De Kilderry procedía su padre, y allí era donde quería disfrutar de su riqueza, entre parajes ancestrales. Los de su estirpe antaño se enseñoreaban sobre Kilderry, y habían construido y habitado el castillo; pero aquellos días ya resultaban remotos, así que durante generaciones el castillo había permanecido vacío y arruinado. Tras volver a Irlanda, Barry me escribía a menudo contándome cómo, mediante sus cuidados, el castillo gris veía alzarse una torre tras otra sobre sus restaurados muros, tal como se alzaran ya tantos siglos antes, y cómo los campesinos lo bendecían por devolver los antiguos días con su oro de ultramar. Pero después surgieron problemas y los campesinos dejaron de bendecirlo y lo rehuyeron como a una maldición. Y entonces me envió una carta pidiéndome que lo visitase, ya que se había quedado solo en el castillo, sin nadie con quien hablar fuera de los nuevos criados y peones contratados en el norte.

La fuente de todos los problemas era la ciénaga, según me contó Barry la noche de mi llegada al castillo. Alcancé Kilderry en el ocaso veraniego, mientras el oro de los cielos iluminaba el verde de las colinas y arboledas y el azul de la ciénaga, donde, sobre un lejano islote, unas extrañas ruinas antiguas resplandecían de forma espectral. El crepúsculo resultaba verdaderamente grato, pero los campesinos de Ballylough me habían puesto en guardia y decían que Kilderry estaba maldita, por lo que casi me estremecí al ver los altos torreones dorados por el resplandor. El coche de Barry me había recogido en la estación de Ballylough, ya que el tren no pasa por Kilderry. Los aldeanos habían esquivado al coche y su conductor, que procedía del norte, pero a mí me habían susurrado cosas, empalideciendo al saber que iba a Kilderry. Y esa noche, tras nuestro encuentro, Barry me contó por qué.

Los campesinos habían abandonado Kilderry porque Denys Barry iba a desecar la gran ciénaga. A pesar de su gran amor por Irlanda, Estados Unidos no lo había dejado intacto y odiaba ver abandonada la amplia y hermosa extensión de la que podía extraer turba y desecar las tierras. Las leyendas y supersticiones de Kilderry no lograron conmoverlo y se burló cuando los aldeanos primero rehusaron ayudarle y más tarde, viéndolo decidido, lo maldijeron marchándose a Ballylough con sus escasas pertenencias. En su lugar contrató trabajadores del norte y cuando los criados lo abandonaron también los reemplazó. Pero Barry se encontraba solo entre forasteros, así que me pidió que lo visitara.

Cuando supe qué temores habían expulsado a la gente de Kilderry, me reí tanto como mi amigo, ya que tales miedos eran de la clase más indeterminada, estrafalaria y absurda. Tenían que ver con alguna absurda leyenda tocante a la ciénaga, y con un espantoso espíritu guardián que habitaba las extrañas ruinas antiguas del lejano islote que divisara al ocaso. Cuentos de luces danzantes en la penumbra lunar y vientos helados que soplaban cuando la noche era cálida; de fantasmas blancos merodeando sobre las aguas y de una supuesta ciudad de piedra sumergida bajo la superficie pantanosa. Pero descollando sobre todas esas locas fantasías, única en ser unánimemente repetida, estaba el que la maldición caería sobre quien osase tocar o drenar el inmenso pantano rojizo. Había secretos, decían los campesinos, que no debían desvelarse; secretos que permanecían ocultos desde que la plaga exterminase a los hijos de Partholan, en los fabulosos años previos a la historia. En el Libro de los invasores se cuenta que esos retoños de los griegos fueron todos enterrados en Tallaght, pero los viejos de Kilderry hablan de una ciudad protegida por su diosa de la luna tutelar, así como de los montes boscosos que la ampararon cuando los hombres de Nemed llegaron de Escitia con sus treinta barcos.

Tales eran los absurdos cuentos que habían conducido a los aldeanos al abandono de Kilderry, y al oírlos no me resultó extraño que Denys Barry no hubiera querido prestarles atención. Sentía, no obstante, gran interés por las antigüedades, y estaba dispuesto a explorar a fondo el pantano en cuanto lo desecasen. Había ido con frecuencia a las ruinas blancas del islote pero, aunque evidentemente muy antiguas y su estilo guardaba muy poca relación con la mayoría de las ruinas irlandesas, se encontraba demasiado deteriorado para ofrecer una idea de su época de gloria. Ahora se estaba a punto de comenzar los trabajos de drenaje, y los trabajadores del norte pronto despojarían a la ciénaga prohibida del musgo verde y del brezo rojo, y aniquilarían los pequeños regatos sembrados de conchas y los tranquilos estanques azules bordeados de juncos.

Me sentí muy somnoliento cuando Barry me hubo contado todo aquello, ya que el viaje durante el día había resultado fatigoso y mi anfitrión había estado hablando hasta bien entrada la noche. Un criado me condujo a mi alcoba, que se hallaba en una torre lejana, dominando la aldea y la llanura que había al pie del pantano, así como la propia ciénaga, por lo que, a la luz lunar, pude ver desde la ventana las silenciosas moradas abandonadas por los campesinos, y que ahora alojaban a los trabajadores del norte, y también columbré la iglesia parroquial con su antiguo capitel, y a lo lejos, en la ciénaga que parecía al acecho, las remotas' ruinas antiguas, resplandeciendo de forma blanca y espectral sobre el islote. Al tumbarme, creí escuchar débiles sonidos en la distancia, sones extraños y medio musicales que me provocaron una rara excitación que tiñeron mis sueños. Pero la mañana siguiente, al despertar, sentí que todo había sido un sueño, ya que las visiones que tuve resultaban más maravillosas que cualquier sonido de flautas salvajes en la noche. Influida por la leyenda que me había contado Barry, mi mente había merodeado en sueños en torno a una imponente ciudad, ubicada en un valle verde cuyas calles y estatuas de mármol, villas y templos, frisos e inscripciones, evocaban de diversas maneras la gloria de Grecia. Cuando compartí ese sueño con Barry, nos echamos a reír juntos; pero yo me reía más, porque él se sentía perplejo ante la actitud de sus trabajadores norteños. Por sexta vez se habían quedado dormidos, despertando de una forma muy lenta y aturdidos, actuando como si no hubieran descansado, aun cuando se habían acostado temprano la noche antes.

Esa mañana y tarde deambulé a solas por la aldea bañada por el sol, hablando aquí y allá con los fatigados trabajadores, ya que Barry estaba ocupado con los planes finales para comenzar su trabajo de desecación. Los peones no estaban tan contentos como debieran, ya que la mayoría parecía desasosegada por culpa de algún sueño, aunque intentaban en vano recordarlo. Les conté el mío, pero no se interesaron por él hasta que no mencioné los extraños sonidos que creí oír. Entonces me miraron de forma rara y dijeron que ellos también creían recordar sonidos extraños.

Al anochecer, Barry cenó conmigo y me comunicó que comenzaría el drenaje en dos días. Me alegré, ya que aunque me disgustaba ver el musgo y el brezo y los pequeños regatos y lagos desaparecer, sentía un creciente deseo de posar los ojos sobre los arcaicos secretos que la prieta turba pudiera ocultar. Y esa noche el sonido de resonantes flautas y peristilos de mármol tuvo un final brusco e inquietante, ya que vi caer sobre la ciudad del valle una pestilencia, y luego la espantosa avalancha de las laderas boscosas que cubrieron los cuerpos muertos en las calles y dejaron expuesto tan sólo el templo de Artemisa en lo alto, donde Cleis, la anciana sacerdotisa de la luna, yacía fría y silenciosa con una corona de marfil sobre sus sienes de plata.

He dicho que desperté de repente y alarmado. Por un instante no fui capaz de determinar si me encontraba despierto o dormido; pero cuando vi sobre el suelo el helado resplandor lunar y los perfiles de una ventana gótica enrejada, decidí que debía estar despierto y en el castillo de Kilderry. Entonces escuché un reloj en algún lejano descansillo de abajo tocando las dos y supe que estaba despierto. Pero aún me llegaba el monótono toque de flauta a lo lejos; aires extraños, salvajes, que me hacían pensar en alguna danza de faunos en el remoto Menalo. No me dejaba dormir y me levanté impaciente, recorriendo la estancia. Sólo por casualidad llegué a la ventana norte y oteé la silenciosa aldea, así como la llanura al pie de la ciénaga. No quería mirar, ya que lo que deseaba era dormir; pero las flautas me atormentaban y tenía que hacer o mirar algo. ¿Cómo sospechar lo que estaba a punto de contemplar?

Allí, a la luz de la luna que fluía sobre el espacioso llano, se desarrollaba un espectáculo que ningún mortal, habiéndolo presenciado, podría nunca olvidar. Al son de flautas de caña que despertaban ecos sobre la ciénaga, se deslizaba silenciosa y espeluznantemente una multitud entremezclada de oscilantes figuras, acometiendo una danza circular como las que los sicilianos debían ejecutar en honor a Deméter en los viejos días, bajo la luna de cosecha, junto a Ciane. La amplia llanura, la dorada luz lunar, las siluetas bailando entre las sombras y, ante todo, el estridente y monótono son de flautas producían un efecto que casi me paralizó, aunque a pesar de mi miedo noté que la mitad de aquellos danzarines incansables y maquinales eran los peones que yo había creído dormidos, mientras que la otra mitad eran extraños seres blancos y aéreos, de naturaleza medio indeterminada, que sin embargo sugerían meditabundas y pálidas náyades de las amenazadas fuentes de la ciénaga. No sé cuánto estuve contemplando esa visión desde la ventana del solitario torreón antes de derrumbarme bruscamente en un desmayo sin sueños del que me sacó el sol de la mañana, ya alto.

Mi primera intención al despertar fue comunicar a Denys Barry todos mis temores y observaciones, pero en cuanto vi el resplandor del sol a través de la enrejada ventana oriental me convencí de que lo que creía haber visto no era algo real. Soy propenso a extrañas fantasías, aunque no lo bastante débil como para creérmelas, por lo que en esta ocasión me limité a preguntar a los peones, que habían dormido hasta muy tarde y no recordaban nada de la noche anterior salvo brumosos sueños de sones estridentes. Este asunto del espectral toque de flauta me atormentaba de veras y me pregunté si los grillos de otoño habrían llegado antes de tiempo para fastidiar las noches y acosar las visiones de los hombres. Más tarde encontré a Barry en la librería, absorto en los planos para la gran faena que iba a acometer al día siguiente, y por primera vez sentí el roce del mismo miedo que había ahuyentado a los campesinos. Por alguna desconocida razón sentía miedo ante la idea de turbar la antigua ciénaga y sus tenebrosos secretos, e imaginé terribles visiones yaciendo en la negrura bajo las insondables profundidades de la vieja turba. Me parecía locura que se sacase tales secretos a la luz y comencé a desear tener una excusa para abandonar el castillo y la aldea. Fui tan lejos como para mencionar de pasada el tema a Barry, pero no me atreví a proseguir cuando soltó una de sus resonantes risotadas. Así que guardé silencio cuando el sol se hundió llameante sobre las lejanas colinas y Kilderry se cubrió de rojo y oro en medio de un resplandor semejante a un prodigio.

Nunca sabré a ciencia cierta si los sucesos de esa noche fueron realidad o ilusión. En verdad trascienden a cualquier cosa que podamos suponer obra de la naturaleza o el universo, aunque no es posible dar una explicación natural a esas desapariciones que fueron conocidas tras su consumación. Me retiré temprano y lleno de temores, y durante largo tiempo me fue imposible conciliar el sueño en el extraordinario silencio de la noche. Estaba verdaderamente oscuro, ya que a pesar de que el cielo estaba despejado, la luna estaba casi en fase de nueva y no saldría hasta la madrugada. Mientras estaba tumbado pensé en Denys Barry, y en lo que podía ocurrir en esa ciénaga al llegar el alba, y me descubrí casi frenético por el impulso de correr en la oscuridad, coger el coche de Barry y conducir enloquecido hacia Ballylough, fuera de las tierras amenazadas. Pero antes de que mis temores pudieran concretarse en acciones, me había dormido y atisbaba sueños sobre la ciudad del valle, fría y muerta bajo un sudario de sombras espantosas.

Probablemente fue el agudo son de flautas el que me despertó, aunque no fue eso lo primero que noté al abrir los ojos. Me encontraba tumbado de espaldas a la ventana este, desde la que se divisaba la ciénaga y por donde la luna menguante se alzaría, y por tanto yo esperaba ver incidir la luz sobre el muro opuesto, frente a mí; pero no había esperado ver lo que apareció. La luz, efectivamente, iluminaba los cristales del frente, pero no se trataba del resplandor que da la luna. Terrible y penetrante resultaba el raudal de roja refulgencia que fluía a través de la ventana gótica, y la estancia entera brillaba envuelta en un fulgor intenso y ultraterreno. Mis acciones inmediatas resultan peculiares para tal situación, pero tan sólo en las fábulas los hombres hacen las cosas de forma dramática y previsible. En vez de mirar hacia la ciénaga, en busca de la fuente de esa nueva luz, aparté los ojos de la ventana, lleno de terror, y me vestí desmañadamente con la aturdida idea de huir. Me recuerdo tomando sombrero y revólver, pero antes de acabar había perdido ambos sin disparar el uno ni calarme el otro. Pasado un tiempo, la fascinación de la roja radiación venció en mí el miedo y me arrastré hasta la ventana oeste, mirando mientras el incesante y enloquecedor toque de flauta gemía y reverberaba a través del castillo y sobre la aldea.

Sobre la ciénaga caía un diluvio de luz ardiente, escarlata y siniestra, que surgía de la extraña y arcaica ruina del lejano islote. No puedo describir el aspecto de esas ruinas... debí estar loco, ya que parecía alzarse majestuosa y pletórica, espléndida y circundada de columnas, y el reflejo de llamas sobre el mármol de la construcción hendía el cielo como la cúspide de un templo en la cima de una montaña. Las flautas chirriaban y los tambores comenzaron a doblar, y mientras yo observaba lleno de espanto y terror creí ver oscuras formas saltarinas que se silueteaban grotescamente contra esa visión de mármol y resplandores. El efecto resultaba titánico -completamente inimaginable- y podría haber estado mirando eternamente de no ser que el sonido de flautas parecía crecer hacia la izquierda. Trémulo por un terror que se entremezclaba de forma extraña con el éxtasis, crucé la sala circular hacia la ventana norte, desde la que podía verse la aldea y el llano que se abría al pie de la ciénaga. Entonces mis ojos se desorbitaron ante un extraordinario prodigio aún más grande, como si no acabase de dar la espalda a una escena que desbordaba la naturaleza, ya que por la llanura espectralmente iluminada de rojo se desplazaba una procesión de seres con formas tales que no podían proceder sino de pesadillas.

Medio deslizándose, medio flotando por los aires, los fantasmas de la ciénaga, ataviados de blanco, iban retirándose lentamente hacia las aguas tranquilas y las ruinas de la isla en fantásticas formaciones que sugerían alguna danza ceremonial y antigua. Sus brazos ondeantes y traslúcidos, al son de los detestables toques de aquellas flautas invisibles, reclamaban con extraordinario ritmo a una multitud de tambaleantes trabajadores que les seguían perrunamente con pasos ciegos e involuntarios, trastabillando como arrastrados por una voluntad demoníaca, torpe pero irresistible. Cuando las náyades llegaban a la ciénaga sin desviarse, una nueva fila de rezagados zigzagueaba tropezando como borrachos, abandonando el castillo por alguna puerta apartada de mi ventana; fueron dando tumbos de ciego por el patio y a través de la parte interpuesta de aldea, y se unieron a la titubeante columna de peones en la llanura. A pesar de la altura, pude reconocerlos como los criados traídos del norte, ya que reconocí la silueta fea y gruesa del cocinero, cuyo absurdo aspecto ahora resultaba sumamente trágico. Las flautas sonaban de forma horrible y volví a escuchar el batir de tambores procedente de las ruinas de la isla. Entonces, silenciosa y graciosamente, las náyades llegaron al agua y se fundieron una tras otra con la antigua ciénaga, mientras la línea de seguidores, sin medir sus pasos, chapoteaba desmañadamente tras ellas para acabar desapareciendo en un leve remolino de insalubres burbujas que apenas pude distinguir en la luz escarlata. Y mientras el último y patético rezagado, el obeso cocinero, desaparecía pesadamente de la vista en el sombrío estanque, las flautas y tambores enmudecieron, y los cegadores rayos de las ruinas se esfumaron al instante, dejando la aldea de la maldición desolada y solitaria bajo los tenues rayos de una luna recién acabada de salir.

Mi estado era ahora el de un indescriptible caos. No sabiendo si estaba loco o cuerdo, dormido o despierto, me salvé sólo merced a un piadoso embotamiento. Creo haber hecho cosas tan ridículas como rezar a Artemisa, Latona, Deméter, Perséfona y Plutón. Todo cuando podía recordar de mis días de estudios clásicos de juventud me acudió a los labios mientras los horrores de la situación despertaban mis supersticiones más arraigadas. Sentía que había presenciado la muerte de toda una aldea y sabía que estaba a solas en el castillo con Denys Barry, cuya audacia había desatado la maldición. Al pensar en él me acometieron nuevos terrores y me desplomé en el suelo, no inconsciente, pero sí físicamente incapacitado. Entonces sentí el helado soplo desde la ventana este, por donde se había alzado la luna, y comencé a escuchar los gritos en el castillo, abajo. Pronto tales gritos habían alcanzado una magnitud y cualidad que no quiero transcribir, y que me hacen enfermar al recordarlos. Todo cuanto puedo decir es que provenían de algo que yo conocí como amigo mío.

En cierto instante, durante ese periodo estremecedor, el viento frío y los gritos debieron hacerme levantar, ya que mi siguiente impresión es la de una enloquecida carrera por la estancia y a través de corredores negros como la tinta y, fuera, cruzando el patio para sumergirme en la espantosa noche. Al alba me descubrieron errando trastornado cerca de Ballylough, pero lo que me enloqueció por completo no fue ninguno de los terrores vistos u oídos antes. Lo que yo musitaba cuando volví lentamente de las sombras eran un par de incidentes acaecidos durante mi huida, incidente de poca monta, pero que me recomen sin cesar cuando estoy solo en ciertos lugares pantanosos o a la luz de la luna.

Mientras huía de ese castillo maldito por el borde de la ciénaga, escuché un nuevo sonido; algo común, aunque no lo había oído antes en Kilderry. Las aguas estancadas, últimamente bastante despobladas de vida animal, ahora hervían de enormes ranas viscosas que croaban aguda e incesantemente en tonos que desentonaban de forma extraña con su tamaño. Relucían verdes e hinchadas bajo los rayos de luna, y parecían contemplar fijamente la fuente de luz. Yo seguí la mirada de una rana muy gorda y fea, y vi la segunda de las cosas que me hizo perder el tino.

Tendido entre las extrañas ruinas antiguas y la luna menguante, mis ojos creyeron descubrir un rayo de débil y trémulo resplandor que no se reflejaba en las aguas de la ciénaga. Y ascendiendo por ese pálido camino mi mente febril imaginó una sombra leve que se debatía lentamente; una sombra vagamente perfilada que se retorcía como arrastrada por monstruos invisibles. Enloquecido como estaba, encontré en esa espantosa sombra un monstruoso parecido, una caricatura nauseabunda e increíble, una imagen blasfema del que fuera Denys Barry.




FIN

lunes, 2 de julio de 2012

AbriendoIdeas Teorías

Un arte latinoamericano.


Durante mucho tiempo al momento de pensar en arte, y sobre todo en la pintura, se remitía a los parámetros europeos, fundamentalmente al Renacimiento y a lo clásico. Es decir que se compartían sus ideales de belleza siguiendo las distintas corrientes artísticas que se sucedían en ese continente. Esto se debió fundamentalmente a una forma de diferenciar el arte culto del que no lo es, aceptando, venerando y defendiendo los parámetros del occidente.

Sin embargo, ¿es ése un arte para Latino-América?, ¿son esas prácticas europeas representativas de nuestra cultura, de nuestro modo de pensar?. 

Rodolfo Kusch, un reconocido filósofo del ámbito del arte, destaca en su libro, "Anotaciones para una estética de lo americano", que cada cultura tiene una angustia existencial, un sentir que le es propio y necesita ser descargado a través de distintos medios de expresión, dentro de los cuales el arte tiene una gran importancia.


Ese sentimiento, que Kusch denomina cómo "lo tenebroso", debe ser liberado para lograr combatir al menos esa angustia existencial que es propia de un pueblo, influida también por sus costumbres, historias, relaciones, etc. 

Sin embargo lo que destaca este autor es que al elegir y defender los parámetros europeos del arte lo que estamos haciendo es elegir su forma de descargar lo tenebroso, pero nuestra angustia allí permanece. La generación de un arte con cualidades estéticas europeas no ayuda a liberar esa angustia ya que en realidad esa es la forma en que otro pueblo descarga sus tensiones, a partir de características que son propias de sus creencias, de sus costumbres. Es decir que resulta casi una máscara mientras lo tenebroso continúa allí, presionando, asfixiando, sin posibilidad de ser liberado.


En ese marco Kusch destaca dos momentos en que se generó una estética propia de lo americano, con sus propios métodos y formas de liberar esa angustia. En principio el arte precolombino, muy relacionado a lo indígena, expresado en vasijas, máscaras, esculturas, entre otros. Algo propio de esta etapa es la cosmogonía observable en estas obras y sobre todo en estas culturas, donde el mundo animal y el vegetal están unidos, formando el hombre parte de esa unión. Ellos descargaron esa tensión original vinculada a esa cosmogonía, con sus miedos y leyendas.


Luego se destaca otro momento con las inmigraciones masivas de europeos hacia latinoamérica, fundamentalmente en el mundo construido por el hijo del inmigrado. Allí, en esa época surgió el tango, el "cocoliche" y expresiones propias que expresaban el sentir de ese momento las angustias de estos hombres aprendiendo a vivir en una nueva tierra.


Es interesante analizar como muchas veces influenciados por el parámetro de lo culto se ha dejado de lado la posibilidad de expresar los sentimientos más profundos, los que son propios de una cultura, que se ven reprimidos sometidos frente a la construcción de un arte que no les es propio.

Hoy en día en pleno proceso de globalización se hace más difícil lograr definir hasta que punto algo nos representa, sin embargo siempre hay que tener en cuenta donde nacimos, y bajo que cultura nos criamos, entendiendo que compartimos pesares, dolores y una angustia que nos es propio y somos nosotros quienes debemos definir cómo lo expresaremos, más allá de mandatos y restricciones que nos resultan ajenos.

domingo, 1 de julio de 2012

AbriendoIdeas Libre

Hoy les voy a dejar algunas obras de una artista muy interesante y sobre todo muy original:


Remedios Varo



María de los Remedios Alicia Rodriga Varo y Uranga (n. 16 de diciembre de 1908 en Anglès (Gerona), España — 8 de octubre de 1963 en Ciudad de México) más conocida como Remedios Varo, fue una pintora surrealista hispano-mexicana.






Durante la guerra civil española, Remedios Varo queda del lado republicano. También durante este período y en buena medida gracias a su activo soporte a los antifascistas, y parte hacia París, ciudad donde residirá hasta la invasión nazi. 

En 1941 abandona la Francia ocupada y emigran a México, país donde se daba acogida de refugiados políticos, y donde es rápidamente naturalizada y autorizada a desarrollar una actividad laboral.




En su obra aparecen con frecuencia figuras humanas estilizadas realizando tareas simbólicas, en las cuales se tienen a la vez elementos oníricos y arquetípicos


Su obra entera está teñida de una atmósfera de misticismo, pero plasmado en las figuras representativas del mundo secular moderno. Su pintura tiene también un marcado interés por la iconografía científica, pero sobre todo en relación a un carácter mágico, más cercano a la alquimia.



Se destaca sobre todo la imaginación y creatividad de esta artista, construyendo estos mundos y personajes fantásticos cargados de misterio, pero también de sueños e ilusiones, casi en el ámbito de lo onírico.




El desarrollo de estas imágenes, combinado con un provocador uso de colores, enciende la imaginación y la ilusión de quien la observa, cada obra parece sacada de una historia del género maravilloso, de un cuento que uno siente conocer sólo contemplando una de sus pinturas.



Espero que les haya gustado la obra de esta artista.
!!Hasta el próximo post!!